El Guion Roto: Cuando el Imperio tropieza con su propio espejo

La política exterior de Washington ha operado, por décadas, bajo el hechizo de un mito peligroso: el de su propio guion. Un relato retorcido y falso donde ellos escriben los roles de héroe, villano y destino inevitable. Este enero de 2026, esa producción épica –escrita en los think tanks y ensayada en los estudios de Fox News– se estrelló contra una fuerza que subestimaron: la terquedad de la realidad. Lo que se vendió como un thriller de justicia internacional ("el rescate de una nación de las garras de un narcodictador") fue mostrando su descomposición, en el transcurso de solo seis días, en un melodrama tragicómico de ambición desnuda, saqueo prematuro y un fracaso tan estrepitoso que deja a la oposición venezolana no como protagonista, sino como la comparsa humillada de una función que nunca subió al escenario.

Lección 1: La Fabricación del "Monstruo" – Cómo se vacía de humanidad a un pueblo para justificar el hurto

El primer acto de cualquier operación de rapiña geopolítica es la alquimia simbólica. No se invade un país; se "libera". No se secuestra a un Jefe de Estado electo; se "captura a un criminal". El 3 de enero, Washington aplicó este manual al pie de la letra. La repetición ritual de los epítetos "dictador" y "narcoterrorista" no buscaba describir, sino transformar. Era un ejercicio de despojo lingüístico: al negarle a Nicolás Maduro su condición política, le negaban también la protección del Derecho Internacional. Lo convertían en un objeto, un "objetivo". Esta es la pedagogía del imperio: enseñarle al mundo a ver no soberanías, sino problemas; no pueblos con historia, sino terrenos baldíos listos para........

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