El hundimiento (bien merecido) de Occidente
Una civilización deja de ser tal si se hunde en el fango moral. Podrán circular por ella los individuos, las mercancías, los flujos de dinero, energía e información, pero esta entidad –"Occidente"- se hunde como comunidad de comunidades, que es a lo que podemos llamar una Civilización. Occidente está dejando de ser algo. Este es un hecho palpable, una realidad que se impone al espectador ajeno y al desprejuiciado.
Usted debería andar este camino: aunque haya nacido y se haya educado en alguno de esos países que se dan en llamar "Occidente Colectivo", debería empezar a sentirse libre y distante, como paso previo a una nueva actitud rebelde. Le va la vida en ello. Y si usted tiene hijos, pareja, hijos y amigos: a ellos también les va la vida, se la juegan. Literalmente.
Libre para decir: basta. Así se tiene que sentir usted. Esta llamada civilización que permite, en vivo y en directo, la comisión de varios genocidios en el mundo, siendo el más ostensible el de Gaza, no merece seguir existiendo.
La máquina talmudista fanática del llamado "Estado de Israel", esa máquina de muerte, hay que pararla. Mientras este cáncer subsista en Oriente Medio, todos los países de Europa y América que colaboran, callan, consienten, se contaminan gravemente, cada día que pasa, cada minuto. Llegaremos a un punto en que la nazificación de Occidente no tendrá retorno. Ellos, los talmudistas occidentales se vuelven prolongaciones infectas del cáncer. Mi país, España, como todos los demás estados de la OTAN, se tiñe de rojo (una vez más) al entrar en tratos, y seguir en tratos con la Entidad........
