El salario en Venezuela: entre el “aumento responsable” y la “ganancia responsable”

La falacia del "aumento responsable"

El pasado 1 de mayo, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció con bombos y platillos un nuevo "aumento responsable" del ingreso mínimo integral. La cifra pasó de 190 a 240 dólares mensuales. La declaración oficial lo calificó como " el incremento más significativo de los últimos años, en el marco de una política de sensibilidad social y disciplina fiscal".

Pero basta con leer la letra pequeña —esa que nunca sale en la rueda de prensa— para descubrir el truco: el salario base sigue congelado en 130 bolívares. Al cambio oficial de hoy (4 de mayo de 2026, 489,55 bolívares por dólar), eso equivale a apenas 0,27 centavos de dólar. El mismo salario miserable de 2022.

El resto del "ingreso" se compone de bonos de alimentación y guerra declarados como "no remunerativos". Es decir, el Estado infla los bonos, congela el salario base y presenta el resultado como una conquista. Yo lo llamo de otra manera: el engaño de la suma.

Y lo llamo así porque ese salario base de 0,27 dólares es el que sirve para calcular prestaciones sociales, antigüedad, utilidades, bono vacacional y jubilación. Cuando un trabajador se retire después de 20 o 25 años, su liquidación se hará sobre esa miseria, no sobre los 240 dólares que el gobierno le hace creer que "gana". Lo que hoy llaman "aumento responsable" es, en los hechos, una hipoteca legalizada del futuro de los trabajadores.

La otra cara de la moneda: la "ganancia responsable"

Si vamos a hablar de responsabilidad, hagámoslo bien. Porque resulta curioso que la palabra "responsable" solo aparezca cuando se trata de contener salarios, pero jamás se use para calificar el comportamiento del capital.

Llevamos más de ocho años —al menos desde 2018— con una situación flagrante: el rezago acumulado en el pago de prestaciones sociales en el sector privado. Decenas de miles de trabajadores han egresado de empresas sin recibir el cálculo real de su antigüedad, amparados por los patronos en la ficción de que "no hay liquidez". Mientras tanto, la productividad industrial ha aumentado más del 148% entre 2021 y 2025, las ventas crecieron en promedio un 55,8% y la producción un 54,7%, pero el empleo aumentó apenas un raquítico 1,5%, según los propios datos de Conindustria.

¿Dónde está la "responsabilidad patronal" en este cuadro?

El empresario ha aprovechado la desalarización para reducir sus costos fijos, ha intensificado la explotación de la fuerza de trabajo y ha fugado sus........

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