Alexandra en la memoria |
El 8 de marzo como día de la mujer trabajadora
Cada 8 de marzo, el mundo se tiñe de morado. Pero no todo lo que brilla es lucha. Entre anuncios comerciales y discursos institucionales, emerge una fecha que en su origen más profundo es indisociable de la lucha de clases y de la memoria de aquellas que entregaron su vida a la revolución.
Este 8 de marzo no es un día de flores. Es el día de la mujer que se rebela. Y este 9 de marzo se cumplen 74 años de la muerte de una de sus mayores exponentes: Alexandra Kollontái, la revolucionaria rusa que entendió que la liberación de la mujer no llegaría por la buena voluntad de los patronos, sino por la transformación radical de la sociedad.
El origen: cuando las obreras tomaron la calle
El 8 de marzo no nació en un despacho de Naciones Unidas. Nació en las calles heladas de Petrogrado, el 23 de febrero de 1917 (8 de marzo en nuestro calendario), cuando las trabajadoras textiles, hartas del hambre y la guerra, se lanzaron a la huelga exigiendo "Pan y Paz". Ese grito de mujeres con manos agrietadas fue la chispa que derribó al zar y encendió la Revolución Rusa.
Antes hubo décadas de organización. Mujeres como Clara Zetkin, que en 1910 propuso un Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Y sobre todo, hubo Alexandra Kollontái.
Kollontái: la revolución tiene nombre de mujer
Nacida en San Petersburgo en 1872, Kollontái podía haber vivido en la comodidad de la nobleza. En lugar de eso, con 23 años participaba en huelgas textiles. Veía a esas mujeres trabajar 18 horas diarias, morir antes de los 30, agotadas por la fábrica y por el trabajo del........