Volver a la ética
Resulta evidente que la profunda crisis política, económica, educativa y social que estamos viviendo tiene su origen, su sustento y razón principal en la profunda crisis moral que corrompió vidas y conductas, exacerbó la ambición, la deshonestidad y la inmoralidad, e hizo de la ley y de la constitución algo inútil porque, si bien todos la invocaban, muy pocos la cumplían. Las ambiciones y ansias desmedidas de poder fueron asfixiando la ética y acallando la voz de la conciencia, hasta el punto que cada uno , de acuerdo a su poder, decidía lo que se podía hacer o no se podía hacer, lo que era bueno y lo que era malo. El fin justificaba los medios. Todo parecía y era lícito si producía poder o dinero, que pronto se convirtieron en los valores esenciales. Para obtenerlos se sacrificaban vidas y personas, se engañaba sin el menor pudor, y arropándose en una retórica pacifista y patriotera, se recurría sin el menor escrúpulo a la violencia para mantener el poder y la ambición. Por ello, cada día fueron ganando más y más terreno las llamadas economías subterráneas como el sicariato, la corrupción, la delincuencia, el secuestro, la........
