El bienestar como sedante |
Solían comenzar los antiguos cuentos para la infancia con aquello de en el país de las maravillas, para abrir las puertas de la imaginación de los lectores. Lo mismo viene a suceder ahora en la vida real, acudiendo a la variada propaganda de los que controlan el negocio y se ocupa de difundir la maquinaria mediática, empeñadas ambas en servir al auditorio de los países avanzados el obligado cuento del llamado bienestar como la nueva maravilla. Hay que reconocer que lo de hablar de bienestar, e incluso hacerlo realidad en algunos aspectos, está bien traído, porque alivia tensiones sociales, entretiene a las gentes y da la impresión de que estas nuevas elites políticas de pega, que ha traído la democracia al uso, se preocupan por la ciudadanía, aunque solamente sea pensando en ellos mismos. Dicho esto, ya estaría dicho casi todo, aunque tocar someramente algún punto de sus bonanzas, dejando intactos otros, podría contribuir a confirmar que las maravillas recogidas en aquellos relatos se han hecho realidad en la imaginación de los creyentes de hoy.
No sería necesario referirse, por ejemplo, a alguno de los sagrados pilares que sostienen la maravilla del llamado Estado de........