Cortinajes
El juego de cortinas ha pasado a ser imprescindible para el normal funcionamiento de la sociedad del espectáculo —también llamada por algunos optimistas sociedad de la información—, dado que permite moverse, especialmente a la política, en la misma onda del ambiente reinante. Su función es ocultar lo que no conviene que se vea, en interés de quien dispone a voluntad del poder de manejar a las gentes, y poner de manifiesto aquello que le enaltece. En cuanto al material del que se nutre, permite operar con un abigarrado mundo de coloridos, al objeto de hacerse más visible al observador y llamar la atención del respetable. Minimizando el proceso, entre los entendidos sobre el tema de cómo funciona esto, suele imponerse un término suave, y simplemente se habla de cortinas de humo, para referirse a eso que los mandantes emplean para ocultar lo que no les conviene, mediante el uso del autobombo y la política del buen hacer, lanzando al escenario lo exitoso de la actividad de los mandantes. Sin embargo, esta expresión simbólica de ocultación con otro cambio de escenario, deja demasiados flecos, ya que, a través del humo es posible seguir viendo, aunque no sea con nitidez, lo que hay al otro lado, y eso no conviene a los........
