Morir de mengua: El naufrágio del derecho a la vida en Venezuela
"No puede ser que la gente pobre se tenga que morir de mengua".
Así titulé, hace ya 17 años, unas reflexiones a propósito de la gestión de salud en
el estado Portuguesa (2000-2008). En aquel entonces, sostenía una convicción que
hoy defiendo con más urgencia que nunca: un gobierno que se pretenda humanista
no puede permitir que un ciudadano con cáncer o una afección cardíaca fallezca
por no poder costear su tratamiento. El Estado debe responder siempre; la salud no
puede ser un "resuélvase quien pueda".
El derecho que se volvió privilegio
En 2008, mi mensaje iba dirigido a un proyecto nacional que se fundamentaba en
la Constitución de 1999. El Artículo 83 es taxativo: “La salud es un derecho social
fundamental, obligación del Estado que lo garantizará como parte del derecho a la
vida”.
Durante nuestra gestión en Portuguesa, no sólo cumplimos la ley, sino que
demostramos que nuestros hospitales podían prestar atención de calidad.
Implementamos una política integral, oportuna y gratuita. Logramos hitos que hoy
parecen inalcanzables: realizamos trasplantes........
