La Trampa de la Liquidez como Porcentaje del PIB: Un Análisis de la Desmonetización y el Subdesarrollo Financiero en Venezuela

La estabilidad macroeconómica de una nación y el bienestar de su población no dependen exclusivamente de la dotación de recursos naturales o de la capacidad exportadora de materias primas, sino de la profundidad y eficiencia de su sistema financiero. En el ámbito de la teoría económica contemporánea, la relación entre la oferta monetaria en su sentido amplio y el Producto Interno Bruto, expresada mediante el ratio

constituye un indicador fundamental del grado de monetización, sofisticación financiera y salud circulatoria de una economía.

Este reporte analiza la crisis de liquidez en Venezuela, postulando que la actual asfixia económica no es consecuencia de la falta de recursos, sino de la destrucción del sistema financiero nacional, lo que ha reducido la liquidez a un residuo insignificante que impide la circulación del valor y la dignificación del salario.

II. Marco Teórico: La Profundidad Financiera y la Dinámica de la Circulación Monetaria

La ciencia económica ha establecido una correlación histórica entre la profundidad financiera y el desarrollo económico. Un sistema financiero profundo permite que el ahorro se transforme eficientemente en inversión, que el consumo interno actúe como motor del crecimiento y que la política monetaria tenga canales de transmisión efectivos. Cuando el ratio M2/PIB es elevado, generalmente superando el 40% en economías en desarrollo y el 100% en países avanzados, se observa una mayor velocidad de circulación y una confianza robusta en la moneda local como reserva de valor y medio de cambio (World Bank).

La Teoría PADI y la Economía Adaptativa

Para comprender la raíz del problema venezolano, es imperativo introducir el marco de la Economía Adaptativa y la taxonomía de los Países de Alta Distribución de Ingresos a favor de las Remuneraciones de Empleados (PADI), desarrollada por el Giussepe (Mayo 18, 2025). A diferencia de la economía neoclásica, que modela agentes racionales en equilibrio estático, la Economía Adaptativa entiende los sistemas económicos como complejos y dinámicos, donde las interacciones y adaptaciones de los agentes generan propiedades emergentes como el crecimiento y la estabilidad.

El modelo PADI define a aquellas economías donde la compensación a los empleados —incluyendo salarios y prestaciones— supera consistentemente el 50% del PIB. Esta clasificación no es solo una métrica de equidad, sino un indicador de robustez soberana. Un país PADI posee un mercado interno potente basado en el consumo masivo, lo que genera lazos de retroalimentación positiva: salarios altos impulsan la demanda, lo que estimula la producción e inversión empresarial, generando resiliencia ante shocks externos. Según la tesis doctoral de Giussepe (Mayo 18, 2025), un país PADI tiene una probabilidad significativamente menor de perder su soberanía económica en contextos de crisis debido a su alta capacidad de recaudación fiscal interna y estabilidad social.

La Paradoja de la Distribución en Venezuela

Venezuela se sitúa actualmente en el arquetipo opuesto: los Países con la Peor Distribución (PPDI), donde la participación laboral es inferior al 34% del PIB. En 2021, esta cifra se estimó en apenas un 20,6%.2 Esta baja distribución está íntimamente ligada a la baja monetización del sistema. Sin una moneda confiable y sin crédito, la capacidad de negociación del trabajador se pulveriza. En este contexto, la exclusión de bonos complementarios en el cálculo de prestaciones sociales —que a menudo representan más del 70% del ingreso mensual efectivo— genera una erosión del salario real que desvirtúa la función de ahorro forzoso de las prestaciones, convirtiendo el trabajo productivo en un simple consumo de subsistencia diaria.

II. El Hallazgo: Venezuela y la Economía "Seca"

El diagnóstico técnico sobre Venezuela revela una realidad devastadora: según el FMI, la liquidez monetaria es apenas un residuo del PIB, situándose por debajo del 5% en las proyecciones para 2025 y 2026. Esto significa que la economía está "seca", careciendo del flujo necesario para que las transacciones básicas ocurran sin fricciones extremas.

Cuadro 1: Indicadores Económicos de Venezuela proyectado (2025-2026)

Este ratio de M2/PIB inferior al 4% es una anomalía a nivel mundial. Mientras que la media global en 2024 se situó en el 141,2% (Word Bank), Venezuela presenta niveles de desmonetización que impiden cualquier intento de recuperación salarial o industrialización. El problema no es la ausencia de riqueza física —Venezuela mantiene las mayores reservas de petróleo del mundo— sino la parálisis del sistema de intercambio. (Muzinich & Co.:2026)

La Bofetada Técnica: El Crédito como Eslabón Perdido

La destrucción del sistema financiero nacional es el principal obstáculo para el crecimiento. En Venezuela, el encaje legal —la porción de los depósitos que los bancos deben mantener inmovilizados en el Banco Central de Venezuela (BCV)— se mantiene en niveles punitivos del 73% (Banca y Negocio:2025). Esta política, utilizada como herramienta para frenar la presión sobre el tipo de cambio al limitar la circulación de bolívares, ha terminado por estrangular el crédito productivo.

El economista Luis Crespo señala que el encaje legal se ha transformado en un "instrumento estresante", donde de cada 10 bolívares captados por la banca, 7,3 deben permanecer inmovilizados. Esto ha provocado que la banca nacional solo lograra cubrir el requerimiento de encaje en 11 semanas durante el año 2024, operando en un estado de déficit constante y pagando tasas de interés exorbitantes por incumplimiento. Leonardo Buniak estima que la banca venezolana posee la capacidad patrimonial para expandir el crédito en casi 19.000 millones de dólares si se flexibilizaran estas políticas, lo que permitiría que el ratio M2/PIB comenzara su convergencia hacia niveles normales. Actualmente, la cartera de crédito en Venezuela representa apenas el 2,3% del PIB, frente a un promedio latinoamericano del 40%.

III. Comparación Internacional de la Relación M2/PIB

Para contrastar la situación venezolana, se presenta un análisis de 10 países con diversos modelos económicos, demostrando la relación directa entre la profundidad financiera (M2/PIB) y el nivel de vida.

Cuadro 2: Comparación Internacional de la Relación M2/PIB

Fuentes: Compilación de datos del FMI, Banco Mundial y CEIC (2024-2026).

Análisis de Países con Salarios Dignos

En países como Suiza, la elevada relación M2/PIB (184,7%) no es sinónimo de inflación, sino de una economía altamente monetizada donde el capital circula con confianza. Esto permite que el salario mínimo alcance niveles superiores a los 4.700 USD mensuales en cantones como Ginebra (Worl Bank). La clave no es la impresión indiscriminada de moneda, sino una estructura financiera que soporta el consumo interno como motor principal, reduciendo la vulnerabilidad ante la volatilidad de los mercados globales de materias primas.

Uruguay y Costa Rica son ejemplos fundamentales para........

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