México es una potencia en la producción de alimentos, pero no garantiza la nutrición

En las madrugadas del campo mexicano, cuando el sol apenas asoma detrás de los cerros, comienzan a moverse las manos que sostienen buena parte de la mesa nacional. El olor a tierra húmeda y a hojas recién cortadas acompaña a los agricultores que cuidan el maíz, el frijol, el chile y tantas otras cosechas que dan identidad al país. En las costas, el mar también despierta; las embarcaciones se internan para recolectar atún, mojarra y sardina. 

Así, entre la tierra y el agua, México sostiene una producción agropecuaria y pesquera que alimenta, define y conecta a millones de personas con su territorio. Pero la realidad   evidencia una dualidad: aunque es reconocido como un país productor de alimentos, figura en el lugar 31 de los 123 evaluados en el Índice Global del Hambre 2025 (GHI, por sus siglas en inglés) y presenta una advertencia respecto a la situación de los menores de cinco años, en donde uno de cada siete niños y niñas sufre retraso en crecimiento por pobreza y desigualdad. 

El impacto del hambre en esta etapa de la vida no solo eleva el riesgo de mortalidad, también deja secuelas permanentes en el desarrollo físico y cognitivo, según especialistas. Ante ello surge una pregunta: ¿por qué existe un contraste entre la imagen de México como potencia agroalimentaria y exportadora y la persistencia de la falta de acceso regular a alimentos nutritivos y suficientes en amplios sectores de la población? 

De acuerdo con el Panorama Agroalimentario 2025, presentado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), México cerró con una producción agropecuaria y pesquera de 289.8 millones de toneladas, con un valor económico de 1 billón 590,534 millones de pesos. En comercio se consolidó en el lugar 14 de países exportadores de alimentos; una posición que ocupó por décimo año consecutivo con saldo positivo y el tercero más alto desde 1995.

Los recursos naturales, la infraestructura y las personas trabajadoras, indica el informe, han permitido colocar al país como el noveno productor mundial de alimentos, el décimo en producción de cultivos agrícolas, el octavo en ganadería primaria y el decimoquinto en producción pesquera y acuícola. Además, el informe señala que el sector primario (responsable de la obtención de materias primas) es la base del abasto alimentario del país y es sostenido por 6.1 millones de personas, de las cuales 13.3 % son mujeres y 86.7 % corresponde a hombres.

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Considerando lo anterior, la Sader afirma que “con orgullo el campo no se detiene” e incluso se interpretaría que se avanza hacia un escenario con hambre cercana a cero. Sin embargo, para Anabel Díaz Cantón, directora de Desarrollo Institucional en Alimento Para Todos, I. A. P., esas cifras no bastan para enfrentar esta problemática social al tratarse de un asunto marcado por desigualdades en ingresos, limitaciones territoriales, falta de acceso a servicios básicos, desperdicios e incremento en los precios de los alimentos.

Para empezar, el Panorama Agroalimentario expone un dato clave: 36 millones de personas se encuentran en pobreza laboral (35 %), de las cuales 24.3 millones (31 %) pertenecen a zonas urbanas y 11.7 millones (49 %) a áreas rurales. El ingreso de un hogar no es suficiente para alimentar a todos sus miembros. La organización México, Cómo Vamos asegura que algunas familias logran cubrir sus necesidades alimentarias gracias a remesas o a programas sociales, aunque esto no resuelve el problema estructural del acceso equitativo a los alimentos.      

“Que México ocupe el sitio 31 no quiere decir que está al mismo nivel de un país con crisis humanitaria. Esta medición se da porque es una nación con ingreso mediano-alto y es productora de alimentos, pero es inaceptable que tenga a infantes con talla baja”, explica Díaz Cantón en conversación con El Sabueso. “Ahora, producir alimentos no equivale a garantizar una alimentación de calidad ni una nutrición adecuada. La pobreza debe erradicarse, ya que forma un círculo vicioso: por falta de recursos las personas no pueden acceder a alimentos, educación, transporte y, por tanto, no pueden generar recursos para salir de esta........

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