El papel de la FAN en la transición
Una de las razones fundamentales, para mí la más importante, por las cuales la operación del 3 de enero contra Nicolás Maduro no concluyó en la sustitución del régimen instalado en febrero de 1999, reside en que la oposición representada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, a pesar de todos los intentos, no logró fracturar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), de modo que un sector con poder le exigiera al otro respetar la voluntad popular expresada con contundencia en las urnas electorales el 28 de julio de 2024. De esa cohesión, y de la existencia de más veinte gobernadores oficialistas, tomó debida nota el pragmático gobierno de Donald Trump, poco atento a hacer cumplir el mandato surgido de las urnas comiciales, y más interesado en mostrarse frente a su base electoral como un firme guerrero en la lucha contra el narcotráfico y los enemigos externos que comprometen la seguridad de Estados Unidos.
Sin el apoyo de la FANB y la debilidad organizativa e institucional de la oposición –según la visión norteamericana-, resultaba poco realista pensar que un gobierno constituido por la dupla Urrutia-Machado podría garantizar la estabilidad política, el funcionamiento de las instituciones y la paz. La FANB fue percibido como el único factor capaz de controlar los colectivos y demás grupos irregulares, que con seguridad –como ha ocurrido- saldrían........
