Los rostros de la fe
Es mi intención comenzar una nueva serie el día de hoy, como hemos venido haciendo en el último año, con el propósito de profundizar en las enseñanzas del cristianismo. Les confieso que, en mi profundo deseo de alcanzar la excelencia en mis escritos, ya tengo diseñado el mapa del recorrido que juntos vamos a hacer para conocer los diferentes rostros que mostraron su fe en nuestro Señor Jesucristo, según las narraciones de los evangelistas. Sin embargo, más allá de los planes siempre estoy en constante oración, pidiéndole al Espíritu Santo que me guíe para hacer su santa voluntad.
Antes de sentarme a escribir, leo el chat de mis hermanos, Los Moritos. Comienzo leyendo algo posteado por mi hermano Eduardo; al rato me doy cuenta que es un escrito mío de hace varios años. Eduardo es como el bibliotecario de la familia. El toma los escritos que le gustan de nuestras conversaciones, les pone la fecha y los guarda. Entonces, cada día va leyendo lo que fue escrito en ese día del año o los años pasados. Y según su criterio lo guinda de nuevo en nuestro chat. Éste lo ha posteado dos veces, y hoy, al releerlo, recordé que un día les compartí un pedacito y les prometí escribir sobre ese tema.
Medito y decido desviarme un poco de mi plan inicial; después de todo, la fe que vivimos en esta época, también tiene rostros en el quehacer cotidiano. Decido tomar ventaja de esta intimidad que se desarrolla entre el escritor y el lector para mostrarles mi vulnerabilidad. No se trata de un milagro, que los he visto en mi........
