Re-descentralización del sector cultura en Portuguesa |
Uno de los cultores del estado Portuguesa más respetados y reconocidos es Carlos Mínguez; él representa una de las voces críticas del sector cultura que aboga por el respeto al derecho del trabajador cultural y a por la salvaguarda de los espacios públicos culturales tanto a nivel local y regional, como nacional. Mínguez no representa solamente esa demografía pensante que fundamentándose en el marco legal vigente y en la precedencia de ese marco legal sobre las actuaciones de quienes ejercemos la labor de gestión cultural, nos toca darles sentido a las políticas públicas de cultura, si no motivar y elevar la autoestima de nuestros cultores por encima de las individualidades que puedan buscar ocupar centimetraje en lo concerniente a los eventos culturales de los pueblos.
Un gerente cultural ególatra, raspicuim, inoloro e incoloro hacia su pueblo, es solamente un referente triste en la cartografía cultural de una región o territorio; Mínguez se ha ocupado, por años, en señalarlos y en confrontarlos, por eso se ha ganado el buen calificativo del “crítico mordaz de cultura”. Con el amigo Mínguez hemos estado trabajando el nuevo “Proyecto de Ley para la descentralización del sector Cultura en el estado Portuguesa”, sobre todo porque lo que hoy constituye el Instituto de Cultura del estado Portuguesa (ICEP), es una Institución cuyas bases legales son de 1997, y no están en consonancia con el marco legal vigente, sobre todo, como para empezar a reflexionar en voz alta, no está ni en espíritu ni en la letra del cuerpo doctrinal-legal de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, sancionada en 1999.
Es por esta razón que se necesita comenzar a generar matrices de opinión que permitan delimitar un nuevo instrumento de Ley que se adecué a la necesidad de fortalecer la participación ciudadana y el poder popular del pueblo, así como la creación de mecanismos que vengan a coadyuvar la responsabilidad del Estado por ofrecer de manera masificada y gratuita, la educación y la cultura.
En nuestras políticas culturales en el estado Portuguesa (Venezuela), hemos señalado que el sector Cultura busca afianzar la autogestión y el emprendimiento en nuestros cultores para ayudar a fortalecer la capacidad de respuesta del sector cultura a las necesidades del colectivo. Lamentablemente la visión de autogestión ha venido siendo deformada en la práctica; se ha entendido por ella la mercantilización de los cursos de formación en Artes y Oficios que ofrece Cultura a través de sus Fundaciones que tienen como misión la difusión cultural y la contribución al colectivo con talento y aptitudes, a ser guiados y orientados sin que con ello haya un costo económico elevado que funja como garantía para la formación o trabajo de inducción especializado que se le dé a algún cultor o docente.
En este aspecto, el sector Cultura en el estado Portuguesa ha guiado sus actuaciones a darle al sector Cultura un comportamiento acorde con las directrices del Capítulo VI, De los Derechos Culturales y Educativos, de la Carta Magna de 1999, en la cual se establece que, Artículo 98, la creación cultural es libre… “Esta libertad comprende el derecho a la inversión, producción y divulgación de la obra creativa, científica, tecnológica y humanística, incluyendo la protección legal de los derechos del autor o de la autora sobre sus obras. El Estado reconocerá y protegerá la propiedad intelectual sobre las obras científicas, literarias y artísticas, invenciones,........