Hagamos las paces. Para permanecer resucitados

“Por más que se lo destruya, el poder del amor como servicio siempre resucita” Papa Francisco

La Semana Santa no termina el viernes santo, con la muerte de Jesús, sino el domingo de resurrección, con la pascua de resurrección. Jesús nos quiere resucitados, vivos, activos. Claro, en un mundo lleno de conflictos bélicos abiertos, con mucha desigualdad social, con mucha gente pasando hambre, con muchos “descartados”, para decirlo con palabras del papa Francisco, es difícil vivir como resucitados.

Recordemos también que hay gente que “muere lentamente”, como lo leemos en ese poema que ahora resulta no lo escribió Pablo Neruda, sino la brasileña Martha Madeira, lo que, por mucho tiempo, yo confieso que hasta ahora se lo atribuía a Neruda, pero en todo caso, citamos ese poema, porque nos parece muy cierto lo que dice de “morir lentamente”.

“Se muere lentamente/ quien se transforme en esclavo de sus hábitos/ repitiendo todos los días los mismos trayectos/ (…) y no le habla al que no conoce”. También se “muere lentamente” quien no viaja, quien........

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