Monopolio en el control de la carne en Apure golpea a todo el país, con servilismo de los organismos de seguridad del Estado
Delcy Rodríguez, ahora Presidente encargada, e insoslayablemente figura emblemática del chavismo-madurismo, intenta hoy proyectar una imagen de ruptura con el período de horror y barbarie que condujo a la destrucción institucional y económica de Venezuela, sin embargo, en medio de un escenario marcado por el tutelaje norteamericano, hace un esfuerzo por diferenciarse pero tropieza con realidades difíciles de ocultar y superar.
Uno de los obstáculos más evidentes y quizás más difícil de desmontar en el corto plazo es la consolidación de poderosas mafias que han capturado el control de los medios de producción, estas estructuras no solo operan al margen de la legalidad, sino que se sostienen gracias a flujos de dineros muchas veces inexplicables, y a la protección directa o indirecta de sectores de las élites militares y policiales, configurando un entramado de intereses que condicionan profundamente la vida económica del país.
En el caso del estado Apure, el control de la carne, debe ser urgentemente evaluado, ya no es un hecho aislado, ni una irregularidad menor, sino la consolidación de un monopolio de facto que asfixia a los productores, distorsiona los mercados y termina impactando directamente el acceso de los venezolanos a un alimento esencial, este esquema no solo afecta a una región históricamente ganadera, sino que repercute en toda la cadena de distribución nacional, elevando costos, reduciendo la oferta y profundizando la crisis alimentaria, este tipo de monopolio ha surgido en la figura del empresario Bruno Venturi, quien es el dueño del Matadero Industrial del Sur C.A, y con sus familiares directos controla una red de más de........
