La condena del estado Apure: de la carretera al río, el viaje inverso del progreso |
En el invierno pasado, el estado Apure fue testigo de un drama que parece repetirse como un castigo cíclico, las lluvias, cada vez más intensas, arrollaron carreteras, desgarraron puentes y dejaron pueblos enteros sumergidos literalmente en la incomunicación y sin electricidad por varios meses, pero aun más devastador que la fuerza de las aguas fue el naufragio moral de las instituciones, incapaces de prever, reparar o siquiera responder a la magnitud del desastre social de los habitantes.
Lo que alguna vez fue la arteria vital que conectaba el llano profundo con la región central del país, esa vía que une al estado Apure con los estados; Guárico, Aragua, Carabobo y finalmente con la capital Caracas, fue reducida a un camino interrumpido por corrientes de agua y tramos desaparecidos, en las cercanías de las poblaciones de Camaguán y La Negra, los apureños aprendieron nuevamente el lenguaje del atraso: cruzar en chalana, con la paciencia y la resignación de quienes han sido arrojados siglos atrás, a una Venezuela de aislamiento y demora, donde el río vuelve a dictar las condiciones del viaje.
No obstante la incomunicación no se limitó a esa........