Sanciones y Discusiones |
No me cabe duda de que en el país está abierto un proceso de negociación, de «baja intensidad», con relación al futuro del país y al proceso de transición que debería darse después de los innegables hechos ocurridos a principios de enero. Ese proceso de negociación es a la vez crucial y amargo en algunos sectores opositores, y es el tema de fondo del que me quiero ocupar; pero para ello tomaré un caso concreto que me permita analizarlo y que sirva para ejemplificarlo. El caso es las “sanciones económicas».
Algunos temas llegan para quedarse; ese es el caso de las sanciones en contra de un país. En el ambiente polarizado en el cual nos desenvolvemos de nada sirve argumentar a favor o en contra, porque las opiniones están sesgadas y las ideas al respecto, petrificadas; pero, el oficio me obliga a hacer el esfuerzo de, por lo menos, resumirlo y explicarlo.
En el tema de las “sanciones” en contra de un país o una sociedad −ya mencionar “sociedad” forma parte del sesgo−, por más que se argumente siempre habrá alguien que diga que son útiles y otros dirán lo contrario. Estos últimos siempre argumentarán que allí están Cuba e Irán, para demostrar esa inutilidad y que esos dos países son el ejemplo de la ineficacia de las sanciones.
Cuba tiene un régimen que ha persistido por casi 70 años y en Irán casi 50; de nada sirve que se afirme la ineficacia de las sanciones debido a que esos regímenes se han mantenido cruentamente a sangre y fuego y que nadie desde afuera va a intervenir para resolver un problema que es de los cubanos e iranies. No sé si hoy, después de lo ocurrido las últimas semanas en Irán, se podrá decir lo mismo; pero esos han sido los clásicos argumentos.
Cuando se habla de Venezuela, no argumentaré con relación a la conveniencia o inconveniencia, utilidad o inutilidad de las sanciones. Como ya dije, mi propósito es limitarme a hacer unas reflexiones respecto a la forma como argumentamos, perversamente, en nuestras discusiones políticas. Ese es el tema que me interesa, dado que ello entorpece la necesaria unidad política de la oposición democrática, que es la obligación y reto que tenemos por delante.
Barack Obama (2009-2017) fue el primer presidente de los EE.UU. en imponer sanciones a Venezuela. En su segundo período, 2014-2017, tras la aprobación por el Congreso de la Ley de Defensa de los Derechos Humanos y Sociedad Civil de Venezuela (Ley 113-278) en 2014, este presidente, mediante una «orden ejecutiva» (OE), impuso en marzo de 2015 las primeras sanciones directas contra siete funcionarios venezolanos. Estas sanciones........