Reflexiones para iniciar el año |
Reinicio mi actividad de “escribidor” en este año que esperamos sea auspicioso y feliz para todos los venezolanos. No cabe duda que hay momentos que son para observar y reflexionar con cautela, para evitar errores lamentables.
En los momentos en que los pueblos y sociedades nos enfrentamos a “situaciones límite”, escuchamos términos que cada uno de ellos, por separado, daría pie para un tratado. Yo me limitaría a dos, uno es el “diálogo”, que como sabemos cada quien interpreta a su manera y de acuerdo con sus objetivos e intereses. El otro es la “reconstrucción”. Pero, en todo caso es imprescindible asociar, unir y comenzar a hablar de estos términos, a discutirlos y a planteárnoslos de una manera profunda, porque los tendremos que manejar y considerar, más temprano o más tarde.
El término “reconstrucción”, es el que más me interesa y tiene también connotaciones complicadas y un panorama de aplicación muy amplio. Por ejemplo, yo haría énfasis en solo dos aspectos que estoy seguro interesan a todos los venezolanos sea cual sea su posición política o ideológica: la educación y la reeducación.
Educación: reto impostergable
En el tema educativo no estoy involucrado de manera directa; mis conocimientos al respecto son los de cualquier ciudadano que escucha con preocupación lo que familiares y amigos, con hijos en edad de estudiar comentan; pero, es evidente sin duda alguna el deterioro del sistema educativo y que todos identificamos como uno de los problemas más urgentes de atención en el país y hay que enfrentarlo a todos los niveles; desde las guarderías −o aquellos centros que deben existir para que los padres dejen a sus hijos en un lugar seguro y puedan trabajar− pasando por la educación básica y media, la educación técnica o de oficios, para preparar para el trabajo, hasta la educación universitaria.
Para no adentrarme........