We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

El 18 de octubre de 1945

4 0 0
20.10.2021

Escribo este artículo hoy, 18 de octubre de 2021, cuando se cumplen 76 años del movimiento revolucionario y democrático que ese día dió inicio a una nueva etapa de la historia republicana de Venezuela.

Hasta el 18 de octubre de 1945, la soberanía popular estuvo secuestrada porque a los venezolanos no se nos reconocía el derecho a elegir mediante el sufragio universal, directo y secreto, sino mediante un mecanismo de tercer grado, a nuestros gobernantes. En efecto, la reforma constitucional aprobada ese año de 1945, bajo el gobierno del general Isaías Medina Angarita, negó la elección popular del Presidente de la República y ratificó que a éste lo elegirían “las Cámaras reunidas en Congreso” (artículo 100); los senadores seguirían siendo elegidos por “la Asamblea Legislativa de cada Estado” (artículo 60), sólo se dispuso la elección popular directa para la Cámara de Diputados (artículo 56), y a las mujeres apenas se les reconoció “el derecho de sufragio activo y pasivo para la formación de los Concejos Municipates” (artículo 14, letra b).

Las citas textuales de los anteriores artículos constitucionales demuestran y prueban que fue rechazada la democratización del poder, es decir, que el pueblo, valiéndose del ejercicio del voto universal y directo, decidiese la formación de los poderes públicos, elemento esencial de la democracia, como lo dispone el artículo 3° de la Carta Democrática Interamericana. El gran jurista español Manuel García Pelayo dice que ante “la imposibilidad técnica de la democracia directa, es decir, de la tesis de Rousseau…existe un concepto…genuinamente democrático…aquellos que han sido designados por elección popular…frente a otros tipos de Jefes de Estado no elegidos directamente por el pueblo, sino, indirectamente, a través del Parlamento”; entonces el pueblo ejerce su poder mediante el sufragio universal y directo (Manuel García Pelayo. “Derecho Constitucional Comparado”. Sexta edición. 1961. Págs. 177,180 y 184).

Durante el decenio post-gomecista, es cierto que se permitía la libertad de expresión de las opiniones políticas, la militancia en los partidos políticos que se fundaron y actuaban sin restricciones (más favorablemente durante el gobierno del general Isaías Medina Angarita que durante el gobierno del general Eleazar López Contreras), pero continuaba en pie el muro que impedía al pueblo el ejercicio de su soberanía electoral y lo condenaba a ser espectador y no actor en una cuestión tan fundamental como es la escogencia de sus mandatarios.

La situación cambió con el........

© Analítica


Get it on Google Play