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Collage trigésimo primero sobre Rómulo Betancourt

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23.09.2020

(Llegó la Dictadura: la Resistencia, el Exilio –VII-)

El 9 de enero de 1953 se instaló la Asamblea Nacional Constituyente, gestada en el vientre del fraude electoral del 30 de noviembre del año anterior. Después de más de cuatro años de estar cerrado, el Capitolio volvió a ser escenario de la actividad legislativa, esta vez rodeado de tanques y de tropa que portaba ametralladoras amenazantes. Como URD y Copei habían decidido no asistir a las sesiones de la espuria Asamblea, el régimen maniobró, mediante la intimidación y el soborno, tratando de manipular a los diputados electos de esos dos partidos, sobre todo con los suplentes, para asegurarse la mayoría necesaria a fin de asegurar el inicio de su funcionamiento. Con su cinismo habitual, lo confiesa descaradamente Laureano Vallenilla Lanz (h), con estas palabras: “Un aparato especial me comunica directamente con el salón de sesiones…Pienso en la ausencia de los copeyanos y urredistas que han convenido en asistir (cursivas de CCM). Se trata de suplentes, principalmente. Poco después respiro. Hay quórum y se abre la sesión” (1).

El primer acto de la Asamblea fue la ratificación del Coronel Marcos Pérez Jiménez en la Presidencia Provisional de la República que le habían obsequiado los altos jefes de las Fuerzas Armadas, en cuyo seno los oficiales de las guarniciones del interior no fueron realmente consultados, sino “notificados”, sobre la usurpación golpista que se iba a cometer, tal como se expresa en el Manifiesto “A la rebelión civil llama Acción Democrática”, suscrito por Alberto Carnevali, su Secretario General de entonces. Sobre la ratificación presidencial hecha por la Constituyente, Rómulo Betancourt escribió: “Y fue esa caricatura de cuerpo colegiado soberano, esa comparsa de partiquinos, la que ratificó la autonominación de Pérez Jiménez como Presidente Provisional y le tomó juramento, ‘en rauda ceremonia’ que apenas duró cinco minutos” (2). En otra ocasión, al comentar el apuro del régimen, Betancourt había expresado, recordando una frase de Andrés Eloy Blanco, que todo eso se hacía con “premura de tahures que están escuchando las sirenas del coche policiál”.

No es la propia Constituyente la que redacta la nueva Constitución, sino que se le presenta un Proyecto preparado en el despacho del Ministerio del Interior, según lo dice el mismo Vallenilla Lanz en su libro “Escrito de Memoria”, arriba citado. El día 11 de abril de 1953, la Constitucion es aprobada por la Asamblea; cuatro días después, el 15, el Presidente Provisional le pone el “ejecútese”; dos días después, el 17, la Asamblea Constituyente designa al Coronel Pérez Jiménez como Presidente Constitucional para el período comprendido entre el 19 de abril de 1953 y el 19 de abril de 1958; el día 18 de abril se instalan las Cámaras Legislativas, y, al día siguiente, el 19, Pérez Jiménez se juramenta y toma posesión del cargo de Presidente Constitucional ante las Cámaras reunidas en Congreso. Otra vez, es aplicable la ya citada frase de Andrés Eloy.

En el discurso de toma de posesión de la Presidencia Constitucional, Pérez Jiménez se refirió a su “doctrina” del llamado “nuevo ideal nacional”, pontificó en estos términos: “Una nación que aspire a ocupar sitio prominente y un gobierno digno de tal aspiración han de señalarse grandes objetivos, dedicarles plenamente energías y aptitudes, e inspirarse en un ideal nacional de claros delineamientos, que en nuestro caso se sintetiza en la transformación del medio físico y en el mejoramiento de las condiciones morales, intelectuales y materiales de los venezolanos. Nuestro nuevo ideal nacional basta por sí para justificar la creación de una mística que constituye el común denominador espiritual de los venezolanos en la tarea cimera de engrandecer la Patria” (3). Mordazmente, Betancourt comenta: “Para hacer triángulo de trágica ridiculez con La Restauración Nacional, de Castro, y La Rehabilitación Nacional, de Gómez, ya el despotismo actual ha sido bautizado por sus sicofantes como el Gobierno de El Bien Nacional, otras veces llamado de El Ideal Nacional. Inclusive se ha formado una especie de variante del........

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