Política y salario
El pasado fin de semana se celebró el Día Internacional del Trabajador. Con ocasión de esta fecha, tanto en su antesala como durante la conmemoración, la principal demanda de los trabajadores venezolanos ha estado centrada en la recuperación del salario. Con toda razón, los venezolanos aspiramos a volver a percibir ingresos que nos permitan acceder a los bienes materiales y espirituales básicos a los que toda persona tiene derecho. Sin embargo, la realidad es otra: vivimos sumidos en la miseria. La sociedad venezolana padece, en estos tiempos de la llamada “revolución bolivariana”, la tragedia humanitaria más dramática del último siglo de nuestra historia.
La destrucción causada por el saqueo, la ineptitud y la maldad convertida en poder no tiene parangón en el mundo contemporáneo. La pobreza se percibe a flor de piel. El salario y las pensiones han dejado de ser instrumentos de compensación por el trabajo realizado. “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, dice el Evangelio. En Venezuela, el sudor se agota hasta la extenuación —incluso hasta la muerte por mengua— sin que se logre asegurar el pan de cada día. Hoy, la mayoría de nuestros compatriotas accede a alimentos y medicinas gracias a las remesas enviadas por familiares en el exterior. Otros, además de su empleo formal, se ven........
