CAMAGÜEY.- Iba jaba en mano. Llegó al mercado, “copiosamente” surtido. Su mirada se paseó por los precios, pero los números no le cuadraban con el bolsillo. Y entonces, se dijo, sin sonrojo alguno: “adiós a la idea de poner alguna vianda y condimento en mi potaje de frijoles negros”.

No es una escena irreal. Sucede cuando la respuesta estatal no tiene ni cantidad ni variedad, y los entes particulares aprovisionan sus diversos artefactos, que después pasean por la ciudad a ojos de todos. Compran/acaparan a cualquier precio.

La producción de alimentos agrícolas no es para mañana. Las urgencias actuales exigen que, tanto las áreas cultivadas, como las que aún permanecen ociosas, o con baja explotación, comiencen a aportar las cantidades necesarias para saciar un mercado insatisfecho.

Las finanzas del país no resisten importaciones para compensar los desbalances internos, y se insta a generalizar el autoabastecimiento local, que, lamentablemente, no logra sistematicidad.

Las distintas formas productivas están llamadas a variar esa vieja película de incumplimientos que también resulta de ineficiencias en organismos estatales.

Hay un escalón inviolable: la preparación de suelos. En la campaña de primavera, el municipio de Carlos Manuel de Céspedes reportó este renglón a un 20 %, pues solo alistaba unas 480 hectáreas de un plan de más de dos mil.

Es significativo que la Agropecuaria República Dominicana haya sembrado el 31 % de viandas, el 25,6 de hortalizas, y siga sin cumplir las frutas. Solo llega a lo planificado en granos. Ya plantaron el 81 % de la yuca, alimento estratégico, y en reciente encuentro de trabajo se indicó revisar el plan de AzCuba, extremadamente bajo, teniendo en cuenta que logró 26,1 ha, más que un plan de apenas cuatro hectáreas.

Juan Manuel García, director de la Agropecuaria Céspedes, señaló en dicha reunión problemas con el acceso al agua, aun disponible en el embalse. Eso afectó la siembra, a pesar de la disponibilidad de semillas.

Todavía los contratos de leche y carne no tocan todas las puertas. En el caso del primero, faltan 68 productores, y 59 en el segundo. El tema se extiende a los cultivos varios, con porcentajes que llaman a cambiar estrategias. Por otra parte, la inseminación artificial no se explota adecuadamente.

Se evaluó, sin tapujos, las discrepancias con decisiones de la Empresa Láctea, relacionadas con los pagos a determinados valores de la leche, asunto que requiere mirada integradora, pues lo que llega a la industria apenas cubre la demanda priorizada.

No podemos obviar las limitaciones con portadores energéticos, sumado a carencias sensibles como gomas, accesorios y baterías.

La economía se mueve en un entorno asfixiante. Lo saben en Céspedes, donde tampoco renuncian a la obtención de arroz, hay que apretarle el cinto duro a la tierra, porque tendremos lo que produzcamos. Hay conciencia de ello, y se percibe el deseo de salir adelante porque sobra experiencia de trabajo y gente muy consagrada.

Resulta un quebradero de cabeza la búsqueda de métodos que respalden las finanzas populares. Y en eso se labora, con la presencia sistemática de Federico Hernández Hernández, miembro del Comité Central del Partido, y su primer secretario en Camagüey, empezando por las acciones en el Comité de Concertación de Precios, aunque, como insistió el dirigente partidista, lo esencial es lograr un ambiente productivo.

El máximo dirigente partidista subrayó que el productor bajo ningún concepto puede perder. Esto lleva consigo la conciliación, el seguimiento del destino de lo que se acopia, ratificar lo que se va a expender, y dejar bien claro las fichas de costo, que llevan asesoría técnica, y los márgenes comerciales.

No se puede ocultar que los niveles productivos distan mucho de los de 2019, lo que complejiza el escenario y obliga a poner en funcionamiento las más de siete mil hectáreas disponibles, de las cuales menos de la mitad están con simientes.

Y todo hay que lograrlo sin obviar las cifras nada despreciables destinadas a Educación, Salud y Deportes, ni lo que llega al Sistema de Atención a la Familia, o los puntos de gravedad que expenden comida criolla a bajos precios.

El sistema de la agricultura tiene una apreciable factura de asuntos por eliminar, entre los que aparecen el descontrol, las bajas tasas de producciones, y a la par, aumentar renglones decisivos como el plátano y la yuca, sin descuidar el fomento de las viandas de ciclo corto (calabaza, boniato, maíz...), y prestarle prioridad al arroz, en especial en Vertientes, mayor plaza en ese alimento.

Estos tiempos arrastran innumerables retos, obligan a diversificar mentalidades, a usar la inteligencia colectiva, pues en nuestras manos descansa la posibilidad de restarles “rayitas” a los apremios de la vida cotidiana. Porque el maná no cae por gravedad del cielo.

QOSHE - En producir y controlar está el éxito - Gilberto Rodríguez Rivero
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En producir y controlar está el éxito

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11.04.2023

CAMAGÜEY.- Iba jaba en mano. Llegó al mercado, “copiosamente” surtido. Su mirada se paseó por los precios, pero los números no le cuadraban con el bolsillo. Y entonces, se dijo, sin sonrojo alguno: “adiós a la idea de poner alguna vianda y condimento en mi potaje de frijoles negros”.

No es una escena irreal. Sucede cuando la respuesta estatal no tiene ni cantidad ni variedad, y los entes particulares aprovisionan sus diversos artefactos, que después pasean por la ciudad a ojos de todos. Compran/acaparan a cualquier precio.

La producción de alimentos agrícolas no es para mañana. Las urgencias actuales exigen que, tanto las áreas cultivadas, como las que aún permanecen ociosas, o con baja explotación, comiencen a aportar las cantidades necesarias para saciar un mercado insatisfecho.

Las finanzas del país no resisten importaciones para compensar los desbalances internos, y se insta a generalizar el autoabastecimiento local, que, lamentablemente, no logra sistematicidad.

Las distintas formas productivas están llamadas a variar esa vieja película de incumplimientos que también resulta de ineficiencias en organismos estatales.

Hay un escalón inviolable: la preparación de suelos. En la........

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