No a lo malo, sí a lo bueno

No a lo malo, sí a lo bueno

Sánchez conduce la nave y eso implica responsabilidad para medir riesgos, prudencia para medir consecuencias y sabiduría para tomar decisiones

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El mundo de las ideas, de lo abstracto, es confortable y reporta grandes satisfacciones. Como reinar en el Planeta de Algodón de Azúcar o estar siempre de vacaciones. Uno, ahí, puede defender grandes conceptos inequívocamente admirables (paz, amor, justicia) y desdeñar los indubitadamente despreciables (guerra, ... odio, desigualdad) con la seguridad de que, sin acto tras la prédica, no acarrea consecuencia. ¿Quién no proclamaría su firme respaldo a la igualdad? ¿Quién........

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