¿Playa o montaña?
Y mientras tanto, Andorra al fondo a la izquierda en suprema orfandad
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Nuestra arrogancia permite que la maldad nos domine. Y peor que la maldad son los celos. Somos unos celosos irreductibles, irreparables, irresponsables. Le hemos fastidiado el fin de las vacaciones al hombre que se desvela ante los problemas que nos estremecen, al ser de luz ... que labora sin descanso ante los desaguisados y, sobre todo, al gerifalte que por fin logró liberarnos de la eterna........
