Tal de Saavedra y la navaja de Occam

Tal de Saavedra y la navaja de Occam

Habiendo una plena justificación para la adopción del compuesto Cervantes Saavedra en la mentalidad del Siglo de Oro, la mejor explicación es la que da cuenta de la manera más sencilla

En la 'Historia del capitán cautivo' (Quijote, I, 47), su protagonista y narrador presenta al gobernador otomano de Argel, Hasán Bajá, como un «homicida de todo el género humano» y, añade, «solo libró bien con él un soldado español llamado tal de Saavedra, el cual, con haber hecho cosas que quedarán en la memoria de aquellas gentes por muchos años, y todas por alcanzar libertad, jamás le dio palo, ni se lo mandó dar, ni le dijo mala palabra». Este pasaje es uno de los elementos que ha servido para suponer, infundadamente, una relación homosexual entre el «rey de Argel» y el autor del Quijote. Ahora bien, la mera mención del tal de Saavedra también ha atraído la atención de la crítica. Ello se debe a que Cervantes, por un lado, amplió así su apellido sin base genealógica conocida y, por otro, se lo atribuyó al deuteragonista de 'El trato de Argel' (Sayavedra) y al protagonista de 'El gallardo español' (Fernando de Saavedra). En principio, tal proceder no debería resultar problemático, pues responde al elemental decoro por el que el autor se separa de un personaje que, siendo en cierta medida trasunto suyo, aparece de forma favorable, para no incurrir en vanagloria. Pero en el cervantismo hay un sector irredento al que le disgustan las obviedades.

Fue el hispanista francés Combet quien en 1980 planteó que la adopción de Saavedra y su empleo a solas como 'alter ego' del autor significaban un rechazo simbólico del padre, a partir del cual, por una de esas piruetas del psicoanálisis lacaniano, se........

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