No funcionará |
El Derecho, que garantiza la convivencia, tarda siglos en construirse y solo unos años en desmontarse
Juan J. Gutiérrez Alonso
Hay quienes creen que la sociedad liberal, la convivencia democrática, el multiculturalismo o el Derecho, son una especie de 'software', es decir, que se instala, se actualiza y funciona igual en cualquier terminal y con independencia de la latitud geográfica. Esto no es así. La sociedad liberal, sus principios estructurales, la convivencia pacífica y armoniosa dentro de la discrepancia, así como el Derecho que la articula y hace efectiva, son un sedimento, no un diseño ministerial, burocrático o de secretaría de partido. Se llega a esto que aún llamamos Occidente porque durante generaciones se construye, se comparte, se colabora entre vecinos que confían en que los demás también cumplirán con sus deberes, y porque existen instituciones que sobreviven precisamente porque nadie recuerda si quiera por qué se fundaron ni por qué existen, pero que ahí están e impiden el colapso y la vuelta a la jungla.
Desde Grecia a Roma, y desde Roma a gran parte del mundo desarrollado, en la vieja tradición que va de Cicerón a lo mejor de la Ilustración o la Revolución Americana, costumbre convertida en ley, y ley convertida en principio vertebrador y de actuación. Y esto no se decreta ni se improvisa. Se hereda, se tiene o no se tiene. Donde existe es evidente que hay civilización, y donde no existe hay barbarie, corrupción y caos.
Conviene recordarlo ahora que buena parte de Occidente, y muy especialmente Europa, experimenta en tiempo real una incorporación acelerada, en plazos de una sola generación, de poblaciones enteras procedentes de tradiciones sociales, religiosas y jurídicas radicalmente distintas, a nuestras comunidades........