No disparen al electrón

No disparen al electrón

En España, la electricidad paga hoy seis veces más impuestos que el gas. La dirección europea es inequívoca: alinear la fiscalidad con la electrificación, no contra ella

Es cierto que España está capeando la crisis de Irán mejor que la mayoría. Y lo es porque, gracias a las inversiones del sector eléctrico en renovables durante la última década y a que mantenemos la nuclear, el 85 po ciento de la electricidad que consumimos es autóctona y nuestro coste de producción es un 48 por ciento inferior al de Alemania. Mientras Europa paga unos 500 millones de euros al día de sobrecoste energético por el cierre del estrecho de Ormuz, España está logrando contener el golpe. Eso no es casualidad sino el resultado de haber apostado por la electrificación con fuentes propias. Convendría no olvidarlo antes de legislar.

Porque el mismo presidente que reconoce este mejor desempeño, ha puesto sobre la mesa la idea de crear un impuesto extraordinario a las grandes empresas energéticas, replicando el que se aprobó tras la guerra de Ucrania. La lógica de aquel gravamen era sencilla. Las empresas que se habían beneficiado de manera extraordinaria de una crisis de precios debían contribuir a paliar sus efectos. Pero aquella lógica, que ya entonces fue muy discutible en su ejecución, sería hoy directamente incoherente si se aplica sobre las empresas eléctricas, como se hizo entonces. Y lo sería por una razón elemental: las eléctricas no son las beneficiarias de esta crisis.

El panorama ha cambiado mucho desde 2022. Aquel........

© ABC