La situación presente y su riesgo |
La situación presente y su riesgo
Hay riesgo de que algunas de las cosas que los católicos defendemos de manera ordinaria desaparezcan sin más de sitios en los que deben permanecer por sentido del bien común
Miguel Ángel Quintanilla Navarro
La situación presente es el título del capítulo X de la conocida obra 'Catolicismo: aspectos sociales del dogma', de Henri de Lubac, amigo y uno de los teólogos de referencia de Benedicto XVI. En él resumió así uno de los grandes riesgos que acechan a la Iglesia desde siempre y, probablemente, para siempre: «Es una gran desgracia haber aprendido el catecismo contra alguien». Y ponía este ejemplo: «Hemos aprendido demasiado nuestro catecismo contra Lutero… Después de Lutero, que la había profanado, no se osó ya durante mucho tiempo hablar de la 'libertad cristiana'». El riesgo, efectivamente, estaba ahí: convertir al catolicismo en un mero protestantismo del revés, en un «cierre de filas contra», en una militancia adversativa. Es decir, el riesgo de que en la tarea de rebatir aquello que se estimaba equivocado, se fueran empobreciendo aspectos esenciales del dogma hasta limitarlo en la práctica a una némesis de otra cosa, un enemigo cuya derrota –lo único urgente–, justificaba sesgos, silencios, aplazamientos, ausencias, excesos y hasta mutaciones, dañando gravemente aquello que se quería preservar. Así visto, el riesgo era (y es) que no se opusieran la protección del dogma y su derrota, sino dos tipos de derrota: una infligida desde fuera; otra, con apariencia de victoria y autoinfligida, porque, paradójicamente, aquello que se defendía había sido sacrificado en la contienda.
La situación de la que habla expresa una advertencia que trasciende lo católico y que........