Una verdad incómoda

Jaime Mayor desgrana el rosario de embustes que ha escrito nuestra historia reciente y hoy nos gobierna

Escucha el artículo. 2 min

Escucha el artículo. 2 min

Otros artículos de la autora

Jaime Mayor Oreja sufre la maldición de Casandra. Posee una extraordinaria capacidad de análisis y proyección, pese a lo cual rara vez es escuchado, acaso porque vaticina lo que nadie quiere oír. En esta ocasión, más que un augurio, el que fuera ministro del Interior ... del primer gobierno de Aznar ha formulado un diagnóstico demoledor sobre el estado de salud de nuestra maltrecha España, plasmado en un libro imprescindible, 'Una verdad incómoda', que contradice su propio título porque no se ciñe a una sola, sino que desgrana implacablemente el largo rosario de embustes que ha escrito nuestra historia reciente.

Apelando a su dramática experiencia como líder del centro derecha en el País Vasco, primero al frente de UCD y después del PP, a sus recuerdos lacerantes y a la memoria de los caídos en la lucha contra el terrorismo etarra, Mayor Oreja enuncia la primera de esas verdades, escondida bajo la alfombra a pesar de ser incontestable: La mayoría nacionalista vigente en dicho territorio, que lleva décadas condicionando la política nacional, se impuso a golpe de pistola y coche bomba, exterminando a los adversarios o forzándolos a exiliarse. Doscientos mil ciudadanos borrados del censo. Una «limpieza ideológica» en toda regla, normalizada como algo compatible con la democracia.

Segunda verdad irrebatible en base a los hechos que desvela: El PSOE nunca creyó en la derrota de ETA ni la buscó. Siempre apostó por la solución negociada, con el correspondiente pago político. Porque cualquier «proceso de paz» implica cesión de poder a quienes han matado para conseguirlo. De ahí las actuales excarcelaciones masivas de terroristas, la influencia decisiva de Otegi en el Gobierno de Sánchez o la entrega de Pamplona a dicha formación salpicada de sangre inocente. De ahí la traición a las víctimas, «única verdad del terrorismo». De ahí el inminente relevo del PNV por Bildu en el Ejecutivo vasco, tras cuarenta años de violencia asesina.

Tercera verdad que denuncia sin vacilar, como ya hizo en su momento: cuando Rajoy afirmó que la paz no tenía precio político, mintió. Su Ejecutivo no tuvo trato directo con los terroristas, pero miró hacia otro y permitió que siguiera adelante el proceso que había puesto en marcha Zapatero, ya fuera por cobardía o con el afán de obtener la legitimación de la izquierda. «En la derecha la comodidad prevalece sobre la verdad». Una sentencia certera que explica el posterior auge de Vox.

Cuarta verdad esbozada citando una reunión mantenida en 2005 con Driss Basri, ministro del Interior marroquí: «Supongo que no tendrás duda de que el atentado del 11-M fue obra de un servicio secreto».

El autor arroja a nuestras conciencias muchas más verdades lapidarias, para llegar a una conclusión que suscribo al pie de la letra: «La crisis de la verdad frente al relato constituye probablemente la mejor descripción del desorden que nos preside». O sea, nos gobierna la mentira, y así nos va.

Partido Nacionalista Vasco (PNV)


© ABC