Me he comprado un toro
Me he comprado un toro
Llega un momento en la vida en el que todo hombre debe mirar cara a cara a sus pesadillas y reconocer que el miedo es incapaz de derrotarte por completo y que tampoco hay manera de ganarle la partida para siempre
A eso de las once de la mañana llamaron a la puerta, y era un toro de Miura. El taxidermista lo posó sobre la acera frente a la casa, y parecía que emergía de debajo del suelo. Un toro en una acera de Madrid, por ... muy disecado que esté, resulta una exclamación, una llamada a algo y una ventana a la otra dimensión de Zahariche, la finca de Lora del Río, con su miedo y sus florecillas inocentes, violetas, amarillas y blancas.
Colgamos a 'Chirrino' en la pared de la buhardilla, que es el lugar desde el que ahora vigila el mundo con su capa cárdena de rey de los animales, la cara ancha como un telesilla y un par de ojos negros que recuerdan aquella mirada que cruzamos en la cuesta de Santo Domingo, en Pamplona. Era catorce de julio y se........
