Como a gilipollas |
No insultes al personal. Porque la mayoría trabajamos en sitios donde nos obligan a devolver cualquier regalo que supere los cincuenta euros
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Vale, que sí, que debería estar pegado más a la actualidad, que últimamente las columnas están tan desacompasadas como mis escleróticos andares, pero es que hay veces que llego al día de teclear con una idea rémora en la cabeza. Verán, creo que no soy ... gilipollas. Igual sí, oigan, que la gilipollez es una condición mensurable, pero también opinable. Incluso democrática: si un porcentaje elevado de tus congéneres cree que eres un bobo esférico, a lo mejor hasta tienen razón.
Lo que no admite discusión es que a ninguno nos gusta que nos insulten.........