Europa, Europa
Europa evocaba, para quienes crecimos en los años 80, modernidad, trenes rápidos, los tíos que habían emigrado a Francia o a Alemania y que regresaban con coches buenos y duras anécdotas, becas Erasmus, fronteras que se abrían y la promesa de que las guerras, al menos entre nosotros, habían terminado. Era un horizonte moral, un proyecto de paz construido sobre las ruinas del siglo XX. Las suyas. Nosotros teníamos nuestras propias ruinas.
España entró en ese relato........
