La siesta, de cuchara u orinal

Fueron los romanos. Si el chovinismo patrio conduce a alguien a imaginar que la siesta es un invento español se equivoca. Puede que en España nos hayamos recreado en su práctica con especial entusiasmo e intensidad, es posible incluso que lo hayamos perfeccionado y hasta sofisticado como nadie en el mundo, pero fueron los romanos quienes dieron carta de naturaleza a ese preciado y reparador periodo de descanso. Roma fue también quien le puso el nombre.

La palabra siesta procede del latín sexta, refiriéndose a la hora sexta que correspondía al mediodía, momento más intenso de calor y en consecuencia el apropiado para hacer una pausa de descanso. Además del calor, que invita al sesteo principalmente en verano, está la modorra que se produce después de comer cuando el flujo sanguíneo intensifica su acción en el estómago para hacer la digestión y eso, que nos sucede al común de los........

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