Eduardo Casanova y 'Sidosa': romper la opresión del silencio |
Cuando la tempestad pasa, las ideas salen a flote. La reacción sobre el documental Sidosa en el que Eduardo Casanova "sale del armario" como persona que convive con VIH ha demostrado que seguimos en el año 91 en la forma en la que nos relacionamos con las personas seropositivas. Nos hemos quedado atrapados en la teoría de que VIH es SIDA. Y no, no lo es. Nos hemos quedado enquistados en el prejuicio que siempre culpabiliza a las personas vulnerables. Son culpables. Son tratadas con el desdén del “algo malo habrás hecho”. Porque al colectivo LGTBIQ se le sigue asociando a lo sórdido.
Aunque la transmisión del virus no entienda de sexualidades. Nadie está libre. Sin embargo, la población general continúa pensando que es “una cosa de gays”. Y, por eso mismo, no importa demasiado el VIH. Da igual. Como mucho para la mofa. Para desacreditar. Para apuntar con el dedo del desconocimiento. De ahí que, desde los ochenta y noventa, nadie de primera línea mediática quiera compartir públicamente que convive con VIH. Porque nadie quiere ser estigmatizado.
La pescadilla que se muerde la cola, pues la........