Las redes sociales no son un juego
El reciente veredicto en Nuevo México contra Meta (empresa matriz de Facebook, Instagram, WhatsApp, Messenger y Threads) debe trascender la victoria histórica que determinó que la corporación había engañado a los consumidores respecto a la seguridad y había permitido que se produjeran daños, entre ellos la explotación sexual infantil, contra sus usuarios, siendo obligada a pagar 375 millones de dólares en sanciones civiles. Esto es, sin duda, mucho más profundo e inquietante. El caso ha puesto en el punto de mira al estadounidense Mark Zuckerberg y a la cúpula directiva de la empresa por facilitar un contacto arriesgado, manipular el comportamiento y exponer a menores a graves perjuicios en espacios digitales que la empresa presentaba como seguros. El problema trasciende los contenidos inapropiados, ya que se trata que el sistema los hace circular, los impulsa y los normaliza.
Durante años, el debate público se centró en que el peligro de las plataformas radicaba en que algunos usuarios malintencionados lograban burlar los filtros y publicar contenidos preocupantes. Esa perspectiva resulta........
