Datos para resistir, ciencia para construir
Las estadísticas conviene analizarlas con serenidad, pero también con sentido histórico. En 2015, una orden ejecutiva de Estados Unidos calificó a Venezuela como una «amenaza inusual y extraordinaria», lo que formalizó un ciclo de presión externa que, con el tiempo, se tradujo en medidas coercitivas unilaterales (MCU) sin precedentes en nuestro país y cada vez más severas. Años después, la relatora especial de la ONU sobre las MCU concluyó que dichas sanciones habían agravado la crisis económica y social y habían tenido efectos devastadores sobre la población. Pues bien, a la luz de los resultados publicados con rigor científico en el boletín del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Oncti), cabe destacar que, aun en ese contexto de restricciones, la actividad científica venezolana persistió. Cambió de escala, se replegó, se reordenó y, finalmente, volvió a mostrar capacidad de reconfiguración.
Ese es, precisamente, el enfoque más fructífero para interpretar el comportamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Cometeríamos un error si negáramos los efectos y la contracción. Se trata, más bien, de comprender que la reducción de recursos dio lugar a una respuesta técnica de resistencia........
