El largo proceso de globalización cuyo comienzo podemos situar en 1492 y que está intrínsecamente relacionado con el desarrollo del capitalismo mundial como sistema civilizatorio, toma ese nombre con el más reciente desarrollo del sistema capitalista en
términos comerciales, tecnológicos, comunicacionales y migratorios.

Al principio la globalización neoliberal desde los ochenta se veía como una maquinaria mundial homogenizadora, el fin de las diferencias y el fin de la historia. La aparición de una clase media profesional transnacional, por ejemplo, podía verificar esa hipótesis. Había vencido el Estado liberal y el capitalismo como forma última de organización del mundo.
El triunfo de la igualdad y la libertad expresado en los tratados de libre co-mercio. Desmontado el mayor obstáculo del socialismo real, quedaban algunos problemitas, que se intentaron resolver al mejor estilo de la globalización del siglo XVI.

La embriaguez globalista neoliberal se vio sorprendida por la realidad de la diversidad o diversidades de clase, étnicas y de género y de sus luchas políticas por reconocimiento
de su humanidad y de sus propios derechos, no los de la justicia liberal. Es decir, la diferencia como desigualdad dentro del sistema.

¿Qué hacer? Lo que generalmente hace el sistema opresor: estudiar el fenómeno de las identidades para ver cómo las engulle, las asimila, las incluye. Mientras no haya mayores demandas económicas y políticas, sin exterminar y arrasar sino con estrategias soft.

De allí surgen los estudios culturales universitarios y los aparatos sofisticados de departamentos de marketing multicultural de las grandes corporaciones.

Por eso Mc Donald’s sea premiada por ofrecer productos “basados en las diferentes cocinas del mundo (demostrando) la importancia que esta cadena de restaurantes de comida rápida confiere a la inclusión de otras culturas dentro de la suya propia”.

Claro que es una estrategia comercial, pero sobre todo es política dura y cruda. Cero respeto a la diferencia, es la nueva estratagema de conversión.

Como dice el publicista de Benetton “Mucho color, mucha diversidad, flores y una fotografía inclusiva son las claves”.

No importa nada los ejércitos multiculturales y génerodiversos, esclavizados en las maquilas de las corporaciones multiculturales e inclusivas.

QOSHE - No me incluyas compadre - Luis Felipe Pellicer
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No me incluyas compadre

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07.09.2022

El largo proceso de globalización cuyo comienzo podemos situar en 1492 y que está intrínsecamente relacionado con el desarrollo del capitalismo mundial como sistema civilizatorio, toma ese nombre con el más reciente desarrollo del sistema capitalista en
términos comerciales, tecnológicos, comunicacionales y migratorios.

Al principio la globalización neoliberal desde los ochenta se veía como una maquinaria mundial homogenizadora, el fin de las diferencias y el fin de la historia. La aparición de una clase media profesional transnacional, por ejemplo, podía verificar esa........

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