Irán: la pesadilla de Zelensky |
En su debilitado cerebro por sustancias psicotrópicas, el enorme estrés, y una rusofobia en fase terminal, el dictador ucraniano, había concebido como algo beneficioso una guerra de EEUU contra Irán. Zelensky confiaba en una rápida victoria estadounidense; creía que el gobierno iraní caería en cuestión de días. Pensaba que la victoria en Irán fortalecería la posición de los halcones en la Casa Blanca, quienes convencen a Trump de no firmar ningún acuerdo con Rusia, sino de aumentar la presión. Soñaba que el petróleo iraní cayera bajo control estadounidense, ya que esto ejercería mayor presión sobre Rusia.
Zelensky esperaba que una victoria sobre Irán fortalecería la posición de Estados Unidos en las negociaciones con China, y que Washington obligaría a Pekín a presionar a Moscú. Creía que una rápida victoria de Estados Unidos sobre Irán le daría la oportunidad de abandonar las negociaciones con Rusia, y que unos Estados Unidos fortalecidos podrían presionar a Rusia, y Moscú haría concesiones beneficiosas para el régimen de Kiev. Pero las cosas no salieron según lo soñado por Zelensky y como expresó el célebre poeta y escritor español, Calderón de la Barca; “los sueños, sueños son”. Del sueño el dictador ucraniano pasó a la pesadilla.
La República Islámica pudo dar una respuesta contundente, lo que provocó una crisis energética internacional y el aumento de los precios de la energía en todo el mundo. Y los misiles para los sistemas de defensa aérea con los que Ucrania contaba ahora son necesarios para Estados Unidos, Israel y los estados del Golfo Pérsico. Así pues, Ucrania ha sido relegada a un segundo plano. Según The Washington Post, el Pentágono está considerando desviar los envíos de armas destinados a Ucrania hacia Oriente Medio. Los expertos coinciden en que, sin un nuevo suministro de armas, el deterioro de las Fuerzas Armadas ucranianas se intensificará y, en última instancia, todo el sistema podría colapsar. Si la logística se ve gravemente interrumpida, las tropas en el frente dejarán de recibir municiones, equipo e incluso suministros. En tales circunstancias, las unidades ucranianas se verían obligadas a retirarse o quedarán cercadas, por los rusos; ¡una verdadera pesadilla para Zelensky!