En estos días tocaron uno de tantos avisperos de corrupción. Ese avispero es tormentoso y de peligro por su lesividad al patrimonio público que deja marcas y disgustos. En cualquier lugar se asoma la corrupción, porque ella no descansa ni se borra con el tiempo. No prescribe, ni tampoco cesa por el hecho de crisis o de pandemias, todo lo contrario, arrecia y se mueve con silencio cómplice; sin embargo, hay situaciones en que los actos corruptos se hacen descarados y en otras aparecen como inofensivos, pero son formas de corromper y corromperse.

Se denuncia la corrupción en Pdvsa de años atrás, y pregunto si, además de los hechos denunciados, existen otros o ya no existe corrupción en Pdvsa. También pregunto por la corrupción en el sistema de justicia y en otros ámbitos de la administración pública, como la que existe en los registros públicos. Muchas veces no puedes evitar ser víctima de concusión porque de una u otra forma el funcionario te pica, te constriñe o induce a que le des una suma de dinero por realizar el acto de sus funciones. Es una corrupción perpetrada de un modo casi imperceptible que dificulta la prueba.

Decía Francesco Carrara: “… ante el magistrado que vende sus favores a todo el que se los pague, no hay ciudadano que pueda estar seguro de obtener justicia.” Lo que está pasando en el sistema de justicia es una crisis que, en el fondo, se convierte en crisis de la democracia y no es de extrañar la corrupción de jueces y fiscales que pisotean la ética y convierten en una farsa la justicia.

Pero hago otra pregunta: ¿puede un juez, con un sueldo mensual de 180 dólares, más o menos, hacer mercado, pagar vivienda, vestido, colegio de sus hijos y satisfacer alguna u otra necesidad? Se ha dicho en manual de ética que el sistema económico capitalista condena a la indignidad y al deshonor a la mayoría de los seres humanos porque quien no dispone de los bienes mínimos para la vida, ni siquiera puede pensar en la dignidad y el honor de que se le priva. Por supuesto, no se puede justificar la violación ética, pero ¿por qué un juez no gana lo que debe ganar?

La corrupción no descansa ni se borra con el tiempo, pero ha sido una constante en nuestra vida republicana que ha generado alarma y preocupación por la impunidad y la situación de riesgo en la que están los dineros públicos dentro de una dinámica de corrupción tras corrupción. Y todo pasa.

QOSHE - La corrupción no descansa ni se borra - Beltrán Haddad
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La corrupción no descansa ni se borra

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10.09.2022

En estos días tocaron uno de tantos avisperos de corrupción. Ese avispero es tormentoso y de peligro por su lesividad al patrimonio público que deja marcas y disgustos. En cualquier lugar se asoma la corrupción, porque ella no descansa ni se borra con el tiempo. No prescribe, ni tampoco cesa por el hecho de crisis o de pandemias, todo lo contrario, arrecia y se mueve con silencio cómplice; sin embargo, hay situaciones en que los actos corruptos se hacen descarados y en otras aparecen como inofensivos, pero son formas de corromper y corromperse.

Se denuncia la corrupción en Pdvsa de años atrás,........

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