La justicia en Venezuela sigue preñada de vicios, viejos y nuevos vicios en medio de una situación permanente de descreimiento hacia la ley. Uno percibe la justicia dentro de una pérdida de la legalidad, algo que estamos viviendo desde hace muchos años de incumplimiento de la ley y de un sistema interesado más por los formalismos que por la solución de los conflictos de la gente. Por supuesto, nos damos cuenta de las razones que muchas personas tienes para no confiar en la ley, ni en los tribunales, ni en sus jueces. Y eso no es de ahora, viene desde hace mucho tiempo. Sin embargo, en situaciones como ésta, de pérdida de la legalidad, casi siempre viene a la mente de un político o de algún legislador un proyecto de ley o la solución mágica de la “reforma judicial”, sin darse cuenta que la cosa es dificultuosa y que va más allá de una reforma o de un proyecto de ley.

Se ha dicho que la fuerza interior de un Estado de Derecho se ve determinada esencialmente por la confianza que los ciudadanos depositan en la justicia y eso significa confiar en la ley, pero en el caso nuestro hay una pérdida de la legalidad porque no hay confianza en la justicia. Ahora bien, lo importante es pensar en cómo recuperar la legalidad, en cómo creer en la ley. Dice el amigo Alberto Bínder que no es fácil creer en la ley cuando ella convive con situaciones de desigualdad social, exclusión y pobreza que poco tienen que ver con la igualdad, la libertad y la dignidad de los seres humanos y menos aún con la pretensión de generalidad que ella tiene.

La lucha por el cumplimiento de la ley y la recuperación del respeto a la legalidad en sociedades como la nuestra, que se ha propuesto un proyecto socialista, es posible teniendo la fuerza política e ideológica como base de un nuevo proyecto de justicia que sea capaz de cuestionar y erradicar los vicios que hacen selectiva a la justicia actual, así como profundizar en el respeto a la legalidad dentro de una sociedad humanista que no excluya a nadie. Eso significa luchar porque todo derecho en el mundo -tal como lo decía Rudolf Ihering- ha sido logrado por la lucha. Nuestro país precisa de esa lucha que ayude a morir esas estruturas judiciales ya cansadas y maleadas de viejos procedimientos, de corrupción, de engaños, de tibiezas, de privilegios encubiertos y de vicios interminables que fastidian la conciencia de un pueblo.

QOSHE - Justicia y perdida de la legalidad - Beltrán Haddad
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Justicia y perdida de la legalidad

7 5 1
13.08.2022

La justicia en Venezuela sigue preñada de vicios, viejos y nuevos vicios en medio de una situación permanente de descreimiento hacia la ley. Uno percibe la justicia dentro de una pérdida de la legalidad, algo que estamos viviendo desde hace muchos años de incumplimiento de la ley y de un sistema interesado más por los formalismos que por la solución de los conflictos de la gente. Por supuesto, nos damos cuenta de las razones que muchas personas tienes para no confiar en la ley, ni en los tribunales, ni en sus jueces. Y eso no es de ahora, viene desde hace mucho tiempo. Sin embargo, en........

© Últimas Noticias


Get it on Google Play