El abuso de autoridad es un delito para estar alerta todos los días ante la posibilidad de ser víctima de la arbitrariedad de un funcionario público que ordena o ejecuta un acto para causar daño. Es de vieja data. Se dice que la persona no se conoce tanto por su actividad privada, sino por lo que hace cuando llega al poder. De manera que ostentar autoridad es como un incentivo para la arbitrariedad. En “Antígona”, obra teatral de Sófocles, bajo el planteo de una reflexión sobre la razón de Estado, conciencia y tiranía, uno de los principales personajes llegó a expresar que era “imposible conocer el corazón, el criterio, las ideas de un hombre hasta no verle en altos puestos”. De ahí que la autoridad, en muchas situaciones, comienza a confundirse con la arbitrariedad o va hacia ella cada vez más, por lo que podemos entender las tragedias que viven los pueblos cuando son víctimas de las aberraciones del poder.

El arresto arbitrario de una persona por parte de un policía o de un funcionario judicial, así como la detención con maltrato que comete el carcelero, son ejemplos de abuso de autoridad; pero igualmente, en esa conducta del funcionario que no constituya otro delito en particular, no debe sorprendernos un abuso contra la persona y sus derechos, porque muchas veces en la palabra de ese funcionario, en la omisión de servicio, o en su gesto ante el ciudadano que le solicita la solución de un conflicto administrativo, va el maltrato, el ejercicio indebido del poder, en fin, el abuso de autoridad. Lo que caracteriza a un acto arbitrario es esa voluntad de actuar en contra de la ley, pero sometido el funcionario público a su propio arbitrio, con malicia para hacerle daño a una persona.

Con la norma venezolana que castiga el abuso de autoridad se protege la confianza de los ciudadanos en el funcionamiento correcto de la administración pública. Por supuesto, ahora debe entenderse como sujeto pasivo de este delito, en el mismo nivel que la administración pública, al ciudadano víctima del acto arbitrario que el funcionario ha ordenado o ejecutado contra él. Si tomamos la noción moderna de función pública vinculada a deberes objetivos que relacionan a la autoridad con los ciudadanos, entonces ya no se trata de la infracción de un deber del funcionario ante el Estado, sino de un deber de servicio del funcionario, no frente al Estado sino hacia los ciudadanos. Y punto.

QOSHE - El abuso de autoridad - Beltrán Haddad
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

El abuso de autoridad

10 29 18
03.12.2022

El abuso de autoridad es un delito para estar alerta todos los días ante la posibilidad de ser víctima de la arbitrariedad de un funcionario público que ordena o ejecuta un acto para causar daño. Es de vieja data. Se dice que la persona no se conoce tanto por su actividad privada, sino por lo que hace cuando llega al poder. De manera que ostentar autoridad es como un incentivo para la arbitrariedad. En “Antígona”, obra teatral de Sófocles, bajo el planteo de una reflexión sobre la razón de Estado, conciencia y tiranía, uno de los principales personajes llegó a expresar que era “imposible........

© Últimas Noticias


Get it on Google Play