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El despertar de la bestia

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06.12.2018


El vídeo de arranque es una provocación. Sería simplista afirmar que la irrupción de Vox en Andalucía es un retorno al franquismo. La nueva extrema derecha es una mezcla entre la carcundia de siempre y un populismo xenófobo 2.0 más sofisticado de lo que parece que se mueve como pez en el agua (perdón por el latiguillo) en las redes sociales. Aunque lo ocurrido el domingo en Andalucía es la suma de varios factores, se puede decir que la excepción española ha terminado: la extrema derecha ya está aquí. Solo queda Portugal, un buen lugar para el exilio. Permítanme que copie otra vez a Jesús Maraña, a su manera de exponer un asunto complejo. Le estoy cogiendo afición.



1) Vox no salta de cero a 12 diputados de la noche a la mañana. No se trata de una aparición fulgurante e indetectable para el CIS de José Félix Tezanos. Su ceguera empieza a ser una mala costumbre a costa del erario público. Que Ferraz salga en su defensa con la excusa de que no acertó nadie demuestra que uno de los focos del problema es el propio Ferraz. Las instituciones y organismos del Estado, como lo es el CIS, no son instrumentos de partido. Tampoco RTVE. Ni la Sanidad Pública. Gobierno y Estado no son sinónimos. Al Gobierno se le elige para que lo administre, no para que lo ocupe y lo reparta en premios de obediencia tribal. El caso Tezanos es similar al de Carlos Lesmes, presidente del Supremo y del Consejo del Poder Judicial, promovido por el PP. Desde esa presidencia se controlan las salas, o al menos la segunda desde la puerta de atrás, según citó un célebre wasap.



2) La extrema derecha ya estaba entre nosotros, dentro del PP, y sin disimulo desde que el hombrecillo insufrible dejó el poder en diferido en manos de Mariano Rajoy, y después se sintió ninguneado. Aznar es uno de los vencedores de las elecciones de Andalucía. Es el padre reconocido de Vox y lo es del PP de Pablo Casado. Si no hay cambios en el actual discurso de Génova se podría decir que en España tenemos dos partidos de extrema derecha. Un tercero, Ciudadanos, que coquetea con todos los palos, incluidos los del diablo, en busca del poder. Su baza debería ser una derecha europea. No se puede ser Macron un día y Le Pen al siguiente. Alguien terminará por darse cuenta. A Albert Rivera le están observando en Europa.



3) El voto de Vox procede de personas que estaban emocional e ideológicamente en la extrema derecha, son los del “oe oe oe a por ellos“. Cataluña ha desempeñado un papel clave en este despertar. No solo por el desvarío independentista, que también ha generado una elevada cantidad de disparates, sino por la utilización política que se ha hecho desde aquí del agravio, elevándolo a un discurso contra el Otro, sea catalán o emigrante. Ha habido más rechazo en España,........

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