We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Un rotundo amor

2 1 1
13.01.2018

Mi padre manejaba un tren. Era ferroviario. Tenía una mirada firme, franca y un temple sereno. Sus bigotes terminaban en punta y sus ojos gatos estaban llenos de curiosidad. Fumaba parsimoniosamente, le gustaba el buen vino, un poco fuerte. Cuando llegaba a casa todo debía encontrar ordenado y limpio. Después del baño y la comida, descolgaba la guitarra de la pared. Tocaba bien. Cantábamos canciones alegres terminando en coro, hasta cansamos; luego nos íbamos a dormir.

Jesy, mi hermana, alcanzó la edad de la mujer y la más hermosa juventud, por lo que Tubino se embriagó hasta atontarse de su floreciente belleza. Buscaba encontrársela en la plaza, en el parque, en el camino al instituto…; pero sólo la podía alcanzar furtivamente en sus sueños. Una vez la logró atajar en un recodo del camino.
–No, ni te acerques. ¡Ni lo intentes! –le dijo ella.
–¿Por qué? –le respondió él–. Tú sabes que estoy enloqueciendo por ti. Me muero Jesy si un día no te veo, aunque sea de lejos.
–No; todos saben lo........

© Diario Voces