We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

La policía sabe lavar su ropa sucia

0 4 108
12.07.2018

LA HABANA, Cuba.- Él, quien todavía usa su uniforme azul, se supone un hombre de negocios aunque no tenga una gran oficina en un aparatoso edificio. Asegura con orgullo que “se le escapó al diablo”, y hasta afirma que su primera y gran escurrida aconteció cuando se marchó de oriente. “Es una suerte que los habaneros no quieran ser policías”… Él, se aprovechó de esa “desidia” capitalina.

Cuando habla de la Habana, que para Él es el único “occidente”, lo hace con el mismo entusiasmo que ponen, cuando se refieren a Europa, quienes viven al oeste de la isla. Para los primeros, lo “primero” es conquistar La Habana. Hace cinco años que llegó dispuesto a tomarla, aunque lo trajeran para “defenderla”, para reprimirla. Creyó que ese era el mejor camino; hasta imaginó que embobaría a una habanera. Él, de alguna manera y como tantos, buscaba el “exilio”, ese que al menos lo sacara de la empobrecida “cuna de la revolución”.

Nunca apareció esa habanera, pero sí otras mujeres y hombres de ese oriente que abandonó. La observación siempre fue uno de sus mejores dones, y muy pronto creyó reconocer el propósito de cada uno de sus observados; pero solo miraba y, sobre todo, “se dejaba ver”. Cauteloso siempre, se convirtió, según asegura, en un gran conocedor de la........

© Cubanet